Una fragante orquídea, también en el baño es un placer para el espíritu

El placer sensorial

Vivir con todos los sentidos: Deseamos sentir la lluvia repiqueteando sobre la piel, disfrutamos de una luz sugestiva en un baño de relax, el sentido del olfato percibe las fragancias del baño y la textura del pavimento acaricia la mirada. Los sentidos se pueden acariciar con muchos detalles y el secreto para hacerlo es muy sencillo: Todo está esperando a que lo hagamos realidad en nuestro próximo baño. 

El placer de los acabados con encanto

Las finas vetas en la piedra natural, la madera de agradable tacto, las superficies moldeadas con plasticidad en las nuevas baldosas o el dibujo de un mosaico, sin olvidar los tejidos. Estos compañeros en el baño tienen algo en común: sus estructuras y texturas son un placer a la vista. El baño no debe quedar relegado a un simple lugar de paso, con una atmósfera de frialdad clínica o una luz general o directa. Los materiales cálidos y sus dibujos son un placer e invitan a quedarse más en un baño hogareño.

Vía libre a los objetos atractivos

Las baldosas de gres, con su textura aterciopelada, confieren una mayor sensualidad al baño (comercializado también como gres fino porcelánico o limestone), que sustituyen a los azulejos cerámicos corrientes. Los muros de mampostería o el mosaico caleidoscópico son nuevos y poderosos atractivos en la pared y el suelo. En el asiento del baño nos acoge el material. ¿Y que pisan nuestros pies desnudos? Una alfombrilla de baño con una textura variada y sugestiva, como las que ahora están de moda.

Imágenes
  • El fieltro esta de moda, su calidez sensorial es un valor en alza en interiorismo.
  • La madera, con su estructura individual, contribuye intensamente al bienestar. También un acierto en el lavabo.
  • Los tejidos con texturas variadas y mullidas acarician los sentidos.
  • La madera, el aroma y los tejidos mullidos, estos elementos siempre son bienvenidos en el baño.
  • La percepción sensorial responde también a accesorios como una pileta de piedra o un cepillo de dientes con mango de concha.
  • Un banco de madera para el lavabo, mimbre y un diseño orgánico: los sentidos perciben la llamada.